domingo, 8 de enero de 2017

Waiting for

Hay algo en su cabeza que la hace desconfiar incluso de quienes no debería. Algo está roto, no lo puede reparar. Sabe que terminará sola, la idea la atormenta porque está cansada. Muy cansada. Pensó que la vida sería mejor que esto, la vida prometía cuando era niña y se creía las historias que le contaban. Pensaba que el futuro era esa cosa lejana pero posible en la que habría estabilidad, amor y menos miedo. Nada sucedió o sí, pero de forma opuesta. Sabe que el tiempo perdido es algo que lamentará, si vive mañana. Los días son batallas cíclicas contra sus demonios. Todo se va a acabar. Tal vez hoy, más tarde, no lo sabe. Nadie va a quedarse. Vas a volver a estar sola, no confíes, no. La última vez tardaste meses en encontrar las piezas y reconstruirte.  Meses en coma ¿recuerdas?
La lealtad está escasa, ella lo sabe. Aunque quiere creer que no es así, que no será así. El miedo, ese puto miedo a que todo desaparezca. Está dando pasos sobre el hielo quebradizo, se arriesga a caer. Se ha alejado de la orilla y ahora, estando de pie justo en el centro, se paraliza. No puede avanzar ni retroceder. Se queda a esperar el golpe que la derribe. 

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